banner

En la primera newsletter del año pasado me preguntaba si 2021 iba a ser, por fin, el año de los datos.

Pues bien es hora de hacer balance. 

¿Ha sido el año de los datos?

Sí y no.

Desgraciadamente no existen respuestas absolutas. Sólo los fanáticos ven la realidad en monocolor.

Así que, por un lado, sí que ha sido el año de los datos y la IA. Hemos trabajado con empresas para las que nuestro proyecto era su primer proyecto con Inteligencia Artificial. Han empezado un camino para el que no hay vuelta atrás. 

Con otros clientes hemos seguido trabajando en nuevos proyectos. Más ambiciosos. Más complejos. De media, nuestros clientes han multiplicado por cuatro su presupuesto para el desarrollo de la Analítica Avanzada en este 2021.

Hemos formado a técnicos y a directivos y les hemos ayudado a incorporar nuevos perfiles en sus equipos. Ingenieros de datos, científicos de datos y traductores de negocio ya tienen nombre y apellido.

Pero no todo es positivo.

También nos hemos encontrado a directivos con interés por desarrollar la IA en su compañía pero incapaces de empezar el proceso y otros que directamente no lo tienen en su agenda. El COVID, la complejidad de su sector, las personas que tiene que gestionar… excusas para retrasar lo inevitable.

Porque una vez que desarrollas una competencia interna en torno a los datos, sólo puedes seguir profundizando en ella. Esa es la única opción. 

No conocemos a ningún directivo que haya dicho “oye, lo he estado pensando y creo que vamos a dejar de usar la IA”

Es tal la mejora que provoca en la empresa que, en pocos años, se va a dejar de hablar de la Inteligencia Artificial, como no se habla de cómo la electricidad ayuda a mejorar un proceso productivo. Simplemente no es posible hacerlo sin ella.

Aunque aquí también hay negacionistas. Y como en todos los ámbitos tienen algo de razón.

Porque con la tecnología siempre se tiende a exagerar su impacto potencial. El blockchain, la realidad virtual, el 5G y la Inteligencia Artificial, llevan años en el top de las tecnologías que van a cambiar el mundo.

Inminentes revoluciones al servicio de charlatanes y gurús.

Y, sin embargo, hay dos características de la Inteligencia Artificial que la hacen diferente al resto. Su impacto económico y su velocidad de adopción.

Si todavía no te he convencido de que la IA va a cambiarlo todo, date de baja de esta newsletter. No sigas leyendo. Céntrate en tu día a día hasta que tu competencia te elimine del mapa.

Pero si estás del lado de la razón, debería preocuparte el “timing”. Estamos en un proceso de cambio exponencial. Es decir, esto va muy rápido. Más rápido de lo que somos capaces de asimilar. 

Por eso es tan importante rodearte de expertos de confianza. Alguien que te mire a los ojos y te ayude en este proceso. Porque sabe hacerlo. Porque ya lo ha hecho. 

Encantado de tener una conversación.

Iñaki Pertusa
Socio en DECIDATA