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En su libro “Vida 3.0. Ser humano en la era de la inteligencia artificial”, Max Tergmark recoge un estudio sobre cuándo creen los científicos que las máquinas superarán a los humanos. Ya sabes; Terminator, Skynet y el fin de la humanidad.

No hay consenso. Algunos autores dicen que no llegaremos nunca. Otros que aún falta mucho. Y los que sí se mojan, dicen que se tardará todavía veinte años; es decir, en 2040 las máquinas serán más inteligentes que los humanos. En sentido amplio. Inteligencia “fuerte”.

Lo curioso del estudio es que el periodo de los veinte años se lleva repitiendo desde los ’60. Durante los primeros años de la IA, se pensaba que para la década de los ’80, las máquinas serían inteligentes. Con el primer “invierno de la IA” durante los años 70, se vio que el objetivo de contar con máquinas inteligentes resulta muy atractivo para la ciencia ficción pero, muy difícil conseguir en realidad. 

No hay duda de que la IA ha tenido grandes avances en los últimos tiempos. Google con sus ‘AlphaGo’ y su heredero ‘AlphaZero’, han mostrado cómo la tecnología puede superar a humanos en juegos complejos. Está semana veíamos como un modelo de AI ganaba a un piloto entrenado por el ejército de los Estados Unidos en un combate virtual. Previamente, el algoritmo tuvo que combatir frente a otras máquinas y enfrentarse en la final a un piloto real. Le ganó 5-0… ¡El humano no tuvo opción!

¿Significa esto que la IA va a sustituir a los humanos? Sí y No. Sin duda vamos hacia la automatización de procesos repetitivos. Todo lo que un ser humano puede hacer en menos de dos segundos, es susceptible de ser automatizado: clasificar fotos, leer la matrícula de un coche para saber si ha pagado el parking, traducir frases en un idioma conocido, etc.

Pero hay áreas en las que los humanos todavía tenemos ventajas. Procesos poco estandarízados, situaciones donde hay pocos datos o que son completamente nuevas como la COVID-19. A los algoritmos les cuesta un tiempo adaptarse. Y, por supuesto, todo lo relacionado con la creatividad o las relaciones humanas: La IA por muy inteligente que sea, ahí todavía está muy lejos.

Por tanto, la reflexión no debe de centrarse en si la IA nos va a sustituir o cuándo va a suceder. La reflexión debe estar en cómo vamos a utilizar la tecnología para realizar mejor nuestro trabajo mañana. Sí, a la vuelta del verano…

Modelos híbridos. Ya sabes, el perro y el cazador: El perro ayuda al cazador a ser más efectivo pero, sin cazador el perro es incapaz de cazar.

El problema no es tecnológico. Es humano.

En muchos proyectos nos encontramos con resistencias internas a la aplicación de Analítica Avanzada e Inteligencia Artificial. El cambio da miedo. Es normal. Pero es imparable.

En DeciDATA ayudamos a nuestros clientes a acelerar y controlar este proceso. Desde la calidad y gobernanza de los datos, a la incorporación de algoritmos de ‘machine learning’en la empresa. No hay que esperar a que venga Schwarzenegger con una chupa de cuero y te diga “Sayonara, baby». Algunos ya han empezado a incorporarlo, otros no lo harán nunca…  

Iñaki Pertusa
Socio en DECIDATA