banner

La semana pasada nos juntamos gran parte del equipo DECIDATA para pasar un día juntos. 

 En persona.

Con mascarilla, distancia y al aire libre, pero al menos pudimos estar todos en la misma ciudad.  

Porque nuestro equipo se reparte entre Bilbao, Madrid, Barcelona, Vitoria-Gasteiz y Murcia. Es lo que tiene el talento y la gente buena. Que puede trabajar desde donde quiera. 

El dichoso virus ha hecho que el trabajo en remoto sea algo común. Hemos tenido que aprender a trabajar con alguien aunque se encuentre a 1.000 kilómetros de distancia. A todos nos toca hacer varias videoconferencias al día. Como quien se toma un café.  

Seguramente acabas de tener una, o vas a empezar la siguiente en unos minutos. La dictadura de la pantalla. 

Pero todo tiene su lado bueno. La tecnología facilita y normaliza comportamientos que antes nos parecían una excepción. 

¿400 kilómetros en coche para una reunión de una hora? Casi mejor hacemos una call. ¿2 horas de transporte público para llegar al trabajo?¿Cada día? Casi mejor hacemos una call. 

En los primeros años de DECIDATA nos daba cierto apuro que alguien de nuestro equipo entrara por teléfono a una reunión. A pesar de que ese alguien fuera un auténtico “crack” en Machine Learning e Inteligencia Artificial. Pensábamos que igual al cliente no le parecía bien que no estuviera en la sala. 

Inseguridades de quien empieza. Muchas veces nos preocupaba más saber qué le parecía al cliente lo que hacíamos que si lo que hacíamos tenía un verdadero sentido. Error. 

Porque el cliente muchas veces no sabe lo que quiere.  

No. 

Ni idea. 

Si no has cerrado el correo y sigues leyendo te lo explico. 

Un proyecto de Analítica Avanzada/Inteligencia Artificial empieza en el momento de la definición de la necesidad de negocio. Mucho antes de empezar a programar la primera línea de código. Aquí es donde realmente te juegas el éxito.  

Pero claro, nadie sabe más del negocio que el que está todo el día metido en el negocio. Todo bien. Lo que esa persona no tiene porqué saber es cómo puede mejorar su trabajo gracias a la Inteligencia Artificial. No vale con preguntarle qué problema tiene o enseñarle cómo lo han hecho en otra empresa. Tiene que participar en la definición del proyecto. 

Verbalizar el dolor. Y visualizar cómo sería su día a día si lo solucionara un algoritmo. Con más tiempo para hacer lo que realmente importa. 

Estamos tan acostumbrados a hacer las cosas de la misma manera que, perdemos la capacidad de ver cómo se pueden hacer las cosas de forma diferente. 

Ayudar al equipo de negocio en este área es tan importante, y se hace tan poco, que hemos desarrollado nuestra propia metodología: La Clínica del Dato. 

Una metodología que recoge nuestra experiencia en diferentes compañías y sectores. Construida a base de cicatrices.  

Sólo cuando has hecho muchos proyectos de Analítica Avanzada puedes permitirte el lujo de decirle al cliente que no sabe lo que hace. Que no tiene ni idea.  

“Our way or the highway” 

Hay clientes que lo entienden. Otros no.  

Todavía nadie se ha arrepentido de contratarnos. Porque cuando trabajas con los mejores. Cuando equilibras conocimiento técnico, experiencia e ilusión por hacer lo que haces, es muy difícil que las cosas salgan mal. 

Encantados de tener una conversación.

Iñaki Pertusa
Socio en DECIDATA