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Las boy bands fueron un fenómeno en los años 90 y 2000.  

No es exclusivo de estos años, pero es en esta época cuando tuvieron una edad de oro. Las discográficas vieron el filón y se lanzaron a crear grupos que seguían el mismo patrón. 

Normalmente estaban formadas por 4 o 5 chicos. Guapos. Jóvenes. Con estilo.  

Puro producto comercial. 

Enfocado a las adolescentes, llenaban estadios.  

Bloqueaban aeropuertos. 

Y arrasaron. 

Te gustarán o no te gustarán pero seguro que te has roto la garganta cantando alguna de sus canciones. O has bailado alguna de sus coreografías.  

Pura cultura pop. 

Los “Back Street Boys”, con sólo 10 años de carrera vendieron más de 100 millones de copias. A adolescentes y no tan adolescentes. 

Cada miembro del grupo tenía su papel. Estaba el guapo. El malote. El atormentado. Y uno que siempre pasaba desapercibido.  

Un esquema que se repitió en bandas como ‘Nsync’ o ‘Take That’. Y en otras que han venido después… 

Su fuerza residía en el equipo.  

La complementariedad a la hora de cantar los temas. En las jornadas de promoción. En cada videoclip.  

Incluso el que pasaba desapercibido tenía su papel. Si lo borras de la foto falta algo. No funciona igual. 

Pocos han conseguido hacer una carrera en solitario.  

Lo mismo ocurre con un equipo de Ciencia de Datos. Es necesario contar con diferentes perfiles.  

Un equipo que aúne las capacidades para entender el problema de negocio, asegurar la calidad de los datos, coordinar el proyecto, integrar la solución y medir el impacto en negocio. Complementarios e indispensables.  

No hace falta que sean guapos. No hace falta que llenen estadios. Pero tienen que saber trabajar juntos. 

Pero claro, montar un equipo que funcione lleva tiempo. Tiempo para fallar. Tiempo para aprender. Y tiempo para disfrutar de los éxitos. 

No todas las organizaciones tienen el “pulmón” y los recursos para invertir en un equipo así. Necesitan ir construyéndolo poco a poco. Encajando cada pieza, formando al equipo y apoyándose en las áreas donde no son tan fuertes. 

Ahí es donde desde DECIDATA podemos ayudarte. 

Te ayudamos a construir un equipo con la seguridad de que va a funcionar. Formando a tu organización en las competencias básicas e identificando los perfiles que debes incorporar. Con la tranquilidad de contar con un partner detrás que asegure los resultados. Desde el primer día.

Porque la Analítica Avanzada y la Inteligencia Artificial es el fenómeno de nuestro tiempo. ¡Y lo está cambiando todo! 

Encantado de tener una conversación.

Iñaki Pertusa
Socio en DECIDATA